"William James solía predicar la "voluntad de creer". Yo, por mi parte, quisiera predicar la "voluntad de dudar"... Lo que se persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, que es exactamente lo opuesto."
—— Bertrand Russell.
El escepticismo esta muy mal mirado por nuestra sociedad, es común escuchar comentarios del tipo "¿Cómo no crees en el horóscopo/numerología/clarividencia/etc?". En Estados Unidos va masificándose poco a poco la idea del Diseño Inteligente, clara forma de negar la evolución y con esto prácticamente todas las ciencias y el método científico. En la televisión se ven a diario diversos tipos de charlatanes asegurando que nacer en una determinada fecha del año nos condiciona de por vida a poseer ciertos estereotipos de personalidades basadas íntegramente en la interpretación grafica de la simbología de ciertas constelaciones (si uno ve un horóscopo podrá leer que definen a la gente del signo Leo como nobles, fieles, fieros y protectores con los seres queridos y los Gemini son bipolares).
Vivimos en un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados y todos nos beneficiamos de estos avances, pero poca gente se dedica a entender como realmente funcionan aparatos tan básicos en la vida cotidiana como un refrigerador o una radio. La gente prefiere no saberlo, alimentar un falso misterio ya que un mundo sin tantas explicaciones es más interesante y apasionante.
Hay que hacerse la pregunta: ¿Quién se beneficia de este zeitgeist? El oportunista de turno, así de simple es la respuesta. Si hay gente dispuesta a creer cualquier cosa, están dispuestas a pagar por ello un módico precio. Esta situación es preocupante, hay mucha gente que se deja engañar y esta convencida en la efectividad de la pulsera de los 7 poderes de Omar Gárate.
Solíamos mirar a la gente supersticiosa del campo y de tiempos antiguos como unos ignorantes; siendo que hoy en día vamos paso a paso convirtiéndonos en aquello. El futuro es sombrío, lleno de gente con interpretaciones new-age para evitar el enfrentarse a la horrible responsabilidad de hacerse cargo de su vida y, como lo afirma el cantautor español Ismael Serrano: "Lo mas cobarde es culpar al destino". Nuestro deber es evitar que lleguemos a esto.
Los medios son en gran parte culpables de alimentar a los charlatanes con la atención que no merecen. En la portada del diario La Cuarta del día 7 de octubre del 2007 se observa que uno de sus titulares es acerca de una síquica que hace un mapa del lugar donde se encuentra una niña inglesa perdida hace meses. Se pueden ver otros ejemplos a diario, como las adivinas que tienen fijas leyendo el tarot en numerosos programas misceláneos, matinales, de romances, etc. Todo esto sin ningún tipo de autocrítica, alimentando el morbo de la gente con situaciones para el bronce como hace 2 años atrás cuando un famoso vidente y numerólogo predijo un fuerte terremoto para cierto tranquilo fin de semana. Aun así, este "profesional" aun aparece por televisión dando numerosas asesorías espirituales y psicológicas a la gente.
La Iglesia tiene una deuda histórica al alimentar durante cientos de años este clima de anti-escepticismo. Aun se publican guías de carácter oficial sobre los métodos para hacer exorcismos, a pesar de la interpretación por la vía psiquiátrica de prácticamente todos los ejemplos de gente poseída en el mundo. La historia de Santo Tomas se ha usado como una parábola contra el escepticismo de una mala forma, más que un "ver para creer" tuvo que haber sido un "convencer para creer". La gente debe ver que no hay problemas con esta afirmación, claro que uno debe ser convencido para aceptar algo. Si uno no acepta la frenología como una correcta interpretación de la mente humana, es por que esta no puede convencer a nadie de su explicación y efectividad. La Iglesia debiera sacudirse de sus manuales para exorcismos y promulgar la evolución ——tal como lo ha hecho hasta ahora—— de una forma mas explicita y clara para sus feligreses.
Nunca en la historia de la humanidad se ha podido explicar tan satisfactoriamente todos los procesos naturales que observamos en el mundo, sin embargo, aun hay gente que trata de convencernos que el futuro se puede interpretar de acuerdo a las cartas de una baraja, ignorando toda explicación racional al respecto y menospreciando el papel de la ciencia en el mundo.
Se debe fomentar la comprensión de las ciencias en la gente, debe haber mas gente dedicada a la difusión del conocimiento, tratando de evitar lenguaje técnico y dejar de dirigirse a colegas para empezar a convencer a la gente, hacerla pensar, crear un pensamiento critico que permita analizar y descartar las formas ilógicas de interpretación de la naturaleza. La gente debe perderle miedo a su propia libertad, porque, ¿Qué es el destino sino el límite que uno se impone a lo que puede llegar a hacer?
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